Los trastornos alimentarios

 

22 enero 2007



CONTROLAR EL PESO DE LAS MODELOS

Comunidad de Madrid

La Comunidad carece de una unidad hospitalaria específica de atención de adultos
Estas dos enfermedades son ahora objeto de la atención del Gobierno regional tras la gran aceptación que tuvo la medida de controlar el peso de las modelos de la Pasarela Cibeles. Ahora, está en plena elaboración del denominado Pacto Social de la Comunidad de Madrid contra los Trastornos del Comportamiento Alimentario: La Anorexia y La Bulimia. Aunque el Ejecutivo lo anunció el pasado jueves como la panacea para la lucha contra las dos enfermedades, el plan carece de sanciones contra los infractores y, por lo tanto, no es de obligado cumplimiento.

ANOREXIA Y BULIMIA

Adaner cifra el número de afectados en la región en alrededor de 25.000 personas, pero no hay un registro oficial de pacientes. Desde el Servicio Madrileño de Salud sólo tienen los datos de personas atendidas en 2004 en la red de salud mental, que fueron 1.836. La diferencia entre ambas enfermedades es que el que sufre anorexia reduce a límites extremos la ingesta de comida, mientras que un bulímico come de forma descontrolada y luego el sentimiento de culpabilidad le lleva a provocarse el vómito. También es habitual que ambas dolencias se padezcan a la vez.

UN NIÑO DE CINCO AÑOS

"Ha habido años en los que las cifras de atención se han triplicado y quintuplicado. La edad de inicio más temprana documentada es un varón de cinco años. Hay incluso dos bisabuelas", asegura María Carmen González, coordinadora de Adaner.

DECLARACION DE INTENCIONES

En el último debate del estado de la región, celebrado en septiembre pasado, la presidenta regional, Esperanza Aguirre, se comprometió a desarrollar el pacto, que ahora está previsto que vea la luz antes del 12 de febrero, fecha en la que regresa la Pasarela Cibeles. El texto se está elaborando en colaboración con casi un centenar de organismos que van desde las asociaciones de ayuda, pasando por los comerciantes, publicistas, profesionales médicos y los medios de comunicación. La viceconsejera de Economía e Innovación Tecnológica, Concepción Guerra, una de las coordinadoras del plan, reconoce que "la Comunidad no puede sancionar a los que se sumen al pacto y lo incumplan". Y recalca: "Es una declaración de intenciones". El texto recoge las conclusiones de la Comisión de Educación y Cultura del Senado, elaboradas el 25 de noviembre de 1999, y que no llegaron a ningún sitio. Fruto de ese informe, fija nueve "declaraciones de intenciones" en las que se intenta retratar y acorralar a la anorexia y la bulimia y establece cuatro objetivos.

UNIFICAR LAS TALLAS

La novedad son las 24 líneas de actuación acordadas por el Gobierno regional y los sectores implicados. La primera medida es la de unificar las tallas. Según reconoce Guerra, más allá de pedir a las grandes empresas textiles que no pongan el límite en la 40 o la 42, la Comunidad no puede hacer más. La Asamblea de Madrid pedirá al Gobierno central que defienda en la Unión Europea una "normativa unificada" sobre el tallaje.

MODELOS SALUDABLES

Lo mismo ocurre con las medidas que tratan de implicar a creativos publicitarios, creadores de moda y medios de comunicación para que apuesten por la imagen de modelos saludable. La fuerza del Gobierno regional se queda en un llamamiento a la responsabilidad de los firmantes y velar por el autocontrol.

DIETAS DE ADELGAZAMIENTO

Por ejemplo, es difícil evitar la profusión de dietas de adelgazamiento en publicaciones o programas destinados a menores de 18 años, porque no se pueden prohibir, reconoce Guerra. Lo que sí está en manos del Gobierno regional es incrementar la inspección de este tipo de publicaciones, así como las del resto que ofrecen las denominadas dietas milagro. Tendrán que ir avaladas por nutricionistas y expertos médicos con número de colegiado.

DETECTAR ENFERMOS EN CENTROS DEPORTIVOS

El documento pretende "mejorar" el reglamento de funcionamiento de los gimnasios, centros deportivos y escuelas de danza para detectar a los posibles enfermos. Además, quieren que controlen la venta de productos dietéticos. "Lo que queremos es que si se detecta a un enfermo en esos centros se le impida su acceso", sostiene la viceconsejera. Por lo que respecta al Gobierno regional, además de las ya referidas medidas sobre la Pasarela Cibeles, quiere intensificar la inspección de productos "milagreros" y publicidad engañosa. Una de las líneas de actuación es la creación del Instituto de Alimentación y Nutrición sobre la prevención de trastornos del comportamiento alimentario. "Está ya presupuestado y su creación viene ordenado por la Ley de Acompañamiento", asegura la viceconsejera.Se trata del organismo encargado de supervisar y gestionar todas las denuncias que se cursen, así como de analizar los recursos asistenciales. Las denuncias se podrán hacer a través de una página web.

INFORMACION EN LOS COLEGIOS

También se prevé crear un registro de enfermos, promover campañas de información dirigidas a jóvenes, no sólo en la calle sino también en los colegios. Está prevista la puesta en marcha de campañas de información dirigida a Asociaciones de Madres y Padres, técnicos deportivos, monitores deportivos para la detección precoz. "El control de la alimentación en los colegios ya está en marcha, así como las campañas de información", asegura.Otra de sus actividades será hacer estudios para analizar la incidencia de las enfermedades, formar a los profesores en la educación para la salud, y solicitar el concurso de los farmacéuticos.

UNIDAD DE DIA PARA PERSONAS MAYORES DE 18 AÑOS

A la coordinadora de Adaner le parece bien el plan, aunque cree que "hay que ejercer un control sobre lo que se pacte", ya que si no "todo se queda en una foto". Por ello, es partidaria de que se apliquen sanciones a los infractores. Una de las reivindicaciones de las asociaciones que ayudan a los enfermos es la existencia de una unidad específica para mayores de edad. "Sólo hay un Centro de Día con 20 plazas. Estamos bajo mínimos", afirma. Se trata de centros donde los pacientes acuden a tratamiento durante media jornada, comidas incluidas. El resto del día hacen otras actividades. González cree que el trabajo que se hace con los adolescentes "se pierde" cuando superan los 18 años.

sinopsis de
J. G. TRECEÑO - EL PAIS -






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