Lo manicomios franquistas

 

Enero 2009



Enrique González Duro, psiquiatra e historiador de la psiquiatría

"Para la psiquiatría franquista, un rojo era un débil mental"

Tengo 66 años. Nací en La Guardia (Jaén) y vivo en Madrid. Soy
psiquiatra y trabajo en el hospital Gregorio Marañón de Madrid. Estoy
doblemente divorciado. Tengo dos hijos y un nieto. La opresión
franquista me hizo de izquierdas. La opresión eclesiástica me hizo ateo

Víctor-M. Amela

LA RAZA ARIA

La psiquiatría ¿es ideología?

La Alemania nazi gaseó a 300.000 enfermos mentales: la psiquiatría nazi
sostenía que el enfermo mental transmitía su tara a los descendientes,
contaminando la pureza de la raza aria.

Solución: eliminarlos.

¡Y mataron a todos los enfermos psiquiátricos! ¡Todos! Gaseados para
depurar la raza.

¿Hubo aquí una psiquiatría franquista?

Sí,ymuy siniestra. No se ha hablado mucho...

LA LOCURA HEREDITARIA

¿Qué argumentaba esa psiquiatría?

Que los rojos eran locos, débiles mentales, tarados. El marxismo era una
patología psiquiátrica. ¡Ser de izquierdas era una enfermedad
mentalymoral! Patología que el enfermo contagiaba a su descendencia,
deformando la grandeza de la raza española.

¿Quién sostenía esas barbaridades?

Ilustres psiquiatras alineados con el bando franquista, sobre todo
Antonio Vallejo-Nágera, y también Juan José López-Ibor, Marco
Merenciano... Los psiquiatras republicanos fueron delatados como
diabólicosymaléficos, como hizo en Barcelona Ramón Sarró con su insigne
maestro Emilio Mira.

LA PSIQUIATRIA FRANQUISTA

Guerra civil también entre psiquiatras.

La floreciente psiquiatría republicana resultó barrida. La psiquiatría
franquista arguyó que los insanos rojos eran antiespañoles, siendo lo
sano ser español.

EL ESPAÑOL SANO

¿Y qué era ser español, estar sano?

Ser hispanorromano, gótico y católico: ser heredero de los Reyes
Católicos, vaya. Los residuos moriscos y judíos eran impurezas que
eliminar, y lomismo la ilustración y masonería, esas contaminaciones
foráneas.

Captado.

Toda esa impureza degenerabaa España: se la llamó "Antiespaña" y había
que extirparla. Por eso Franco se complació en una guerra larga y de
exterminio: quería limpiar la raza española. ¡Franco era un racista
espiritual!

EL ADOCTRINAMIENTO PURIFICADOR

¿Se proponían los psiquiatras franquistas "curar" a los rojos?

Sí, con reclusión en manicomios. Con sermones, adoctrinamiento,
disciplina, fármacos, torturas, electrochoques... También se intentó
"curar"ahomosexuales y transexuales de su "delirio", incluso mediante
neurocirugía, tratamientos aversivos, ¡salvajadas!

LAS ANTISIQUIATRIA

¿Usted ha visto esas cosas?

Sí,ynadie osaba oponerse: yome avergonzaba de ser cómplice callado. Los
psiquiatras ¡obligaban a los internos en los manicomios a saludar brazo
en alto! Vergonzoso. Poco a poco, la antipsiquiatría plantó cara. Cuando
llegué a director del manicomio de Jaén, en 1982, desmantelé allí ese
estado de cosas.

....POR HABER SIDO MADRE SOLTERA

¿En qué sentido?

Pregunté por qué estaba ingresado cada paciente. ¡Había casos en que ni
los psiquiatras lo sabían! Abrí las puertas. Los psiquiatras de la vieja
guardia se opusieron. Y descubrí que una mujer llevaba allí 14 años
encerrada... ¡por haber sido madre soltera!

¿Con la connivencia de su familia?

Sí, y el argumento psiquiátrico de que en libertad "se hará prostituta".
Para evitar que se condenase su alma... ¡Era una psiquiatría
inquisitorial! De hecho, Vallejo-Nágera sugirió seriamente resucitar la
Inquisición.

Algún rojo sí enloquecería de verdad.

Esa atmósfera opresiva enloqueció a más de uno, destrozó vidas, provocó
suicidios...

¿Qué otros delirios se teorizaron?

Que había rasgos físicos delatores del degenerado, del rojo: se afirmaba
que era feo.

¿Qué pasaba si habías luchado en el bando republicano sin ser rojo?

Todos los soldados republicanos fueron sometidos a cuarentena en campos
de concentración: ¡había que descontaminarlos! Del campo de Miranda de
Ebro era psiquiatra Vallejo-Nágera, jefe del servicio psiquiátrico del
Ejército Nacional.

MUJER Y ROJA

Qué miedo.

Su bestia negra eran las milicianas. Que una mujer –¡depositaria de la
salud de la raza!– fuese roja le desquiciaba: las llamaba "marxistas
delincuentes femeninos", para no denominarlas "mujeres". Los
escarmientos en mujeres izquierdistas fueron los peores.

¿Qué más sostenía Vallejo-Nágera?

Que los rojos eran seres inferiores. En esto también coincidía con
Franco, que decía que los había incorregibles (y a esos se les fusilaba)
y los había redimibles... mediante reeducación y trabajos forzados.

El fusilamiento como terapia social.

Ya dijo Franco que "cuantos más enemigos mueran, mejor". Franco afirmaba
que salvaría a España ¡aunque tuviese que fusilar a la mitad de los
españoles! Esa regeneración de España proseguía en cárceles y
manicomios: el interno era visto como enemigo objeto de "merecido
castigo". Y muchos bebés recién nacidos allí de parturientas rojas
fueron separados de sus madres y entregados en adopciones bajo cuerda,
para salvarlos así del contagio rojo.

EL BUEN PSIQUIATRA DEBE SER CATOLICO

¿Consiguieron "curar" a algún rojo aquellos psiquiatras franquistas?

Consiguieron aterrorizarlosy acallarlos. Pero no "curarlos", claro está.
¡Porque los rojos no estaban locos, por supuesto! López- Ibor sostenía
que al rojo sólo se le cura si se le recristianiza. El buen psiquiatra,
pues, debía ser católico. Y en 1936 escribió esto Vallejo- Nágera:
"Creará la guerra una estirpe de caballeros, frente a la plebeyez moral
de los peones del marxismo y sus mefíticas toxinas antiespañolas".

¿Cómo acabó este Vallejo-Nágera?

Cuando Hitler perdió la guerra, ¡se disgustó muchísimo! Se jubiló y pasó
el resto de sus días escuchando música de Wagner.

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Locos

En esta hora de recuperación de la memoria colectiva, González Duro se
aplica a su ámbito: la psiquiatría. Rescata la vergonzosa historia de
sacerdotes de una salud mental puesta al servicio del franquismo, que
hicieron de su ciencia una esclava del prejuicio, una rama de la
ideología del vencedor. De niño, González Duro vio las columnas de
presas penadas, rapadas y purgadas, por republicanas, y recuerda que
nadie hablaba de esas pelonas ni de nada. Contra esa losa de silencio
pugna este psiquiatra, que cree que la mejor vía hacia la salud mental y
social es hablar, hablar, hablar, desterrar el silencio. Y habla en su
obra: Los psiquiatras de Franco. Los rojos no estaban locos (Península)

La vanguardia, 24-1-2008 / VICTOR M AMELA
PORTADA DE CESAR ESPINO


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