La transmutacion de lo radioactivo en Arte

 

Febrero 2010



James Acord, escultor, hacedor de ´Custodia de un caballo gris´ con el
corazón de uranio
"Quiero aplicar la tecnología nuclear al arte"

De niño tenía un kit nuclear, hoy prohibidísimo, y me encerraba en los
armarios para ver las chispitas que hacía el uranio.

... Y años después construyó un relicario nuclear.

Yo me eduqué en el catolicismo, quería ser escultor y hacer estatuas
como las que veía en la iglesia. Y quería ser sacerdote, pero me quedé
en monaguillo: mis ambiciones se frustraron cuando fui sorprendido
haciendo experimentos con agua bendita.

SIMBOLISMOS RELIGIOSOS Y ERA NUCLEAR

Se quedó con lo de artista.

Sí, pero no se me fue la idea de construir objetos sagrados: un
relicario para contener uranio. Piense que la comunidad nuclear es
bastante parecida a una religión, así que tenía mucho sentido utilizar
los simbolismos religiosos para hablar de la era nuclear.

¿De dónde sacó el uranio?

De una vajilla antigua llamada Fiestaware que contiene uranio en el
esmalte. Me dediqué a ir a mercadillos y tiendas de segunda mano a
comprar platos, tazas y tacitas. Antes de la Segunda Guerra Mundial el
único uso que se daba al uranio era el decorativo, así que devolví ese
uso a las artes, je, je.

¿Qué hizo con las tacitas?

Las convertí en polvo y decanté yo mismo el uranio, que metí en unos
contenedores seguros que coloqué en la base de granito de cinco pies de
altura.

Al gobierno no le gustaban sus piezas.

Me las confiscaron en la primera exposición. Los de control de radiación
se presentaron en casa y me dijeron que era ilegal poseer uranio. Tenía
que solicitar una licencia.

¿Cuestionarios y más cuestionarios?

Me pasé un año de papeleos, pero al final la obtuve, estaba tan contento
que me tatué el número de la licencia en el cogote, aquí.

Ya veo.

LA TRANSMUTACION DEL ARTE NUCLEAR

Pero yo quería más uranio, andaba buscando la transmutación. Quería
transmutar residuo nuclear en material no radiactivo para mis
esculturas.

¿Eso es posible?

Sí, lo descubrí en mis clases, invertí diez años en aprender a realizar
esa alquimia. Pero el Departamento de Energía es como la Iglesia
católica del siglo XII, están comprometidos con el dogma de que los
desechos radiactivos deben enterrarse.

¿Qué clases?

Mi esposa y yo nos mudamos a la reserva nuclear de Hanford, en el
corazón del desierto de Washington, que había proporcionado el plutonio
para la bomba de Nagasaki, donde todos los depósitos subterráneos de
desechos están goteando.

Qué buena noticia.

Es la zona más contaminada de Estados Unidos. Yo necesitaba tener acceso
a un reactor nuclear para la transmutación, así que me apunté al centro
de educación de posgrado de Hanford e intenté hacer amistad con los
trabajadores y científicos del lugar.

¿Hubo suerte?

Los ingenieros nucleares no se toman en serio el arte, más bien
consideran que es un oficio para tontos. Me pasé diez años intentando
enseñar historia del arte a aquella comunidad, pero no hubo forma, y usé
todas las estratagemas que se me ocurrieron para integrarme: cambié de
corte de pelo, me preocupé de que mi césped estuviera bien cortadito,
como el suyo, me vestía como ellos...

¿Su americana son restos de la época?

Sí, ya ve: una americana y la corbata a juego, pero esa no la he traído.
Incluso me apunté a Alcohólicos Anónimos porque la gran mayoría de
aquella comunidad eran alcohólicos. Y también sufrían una alta cuota de
enfermedad mental.

¿Y eso?

Son muy extraños, viven muy aislados porque construyen reactores
nucleares en medio de la nada.

¿Qué opinaba su mujer?

Aquello no le gustaba. Me abandonó.

¿Consiguió conquistarlos?

Los bebedores hacían apuestas de si sería capaz de superar las pruebas
académicas, y me convertí en el mejor alumno en 25 años. Hice miles de
propuestas y conferencias para que me dejaran utilizar el reactor
nuclear, pero lidiaba con el gobierno federal y finalmente desistí, pero
aprendí mucho.

¿Qué aprendió?

Que está todo tan compartimentado que allí nadie entiende cómo encaja su
tarea diaria en el proceso. Pero mi concepto de la era nuclear cambió al
conocer las tecnologías que se estaban desarrollando. Vi claramente que
el metal más fino, detallado y precioso del mundo es el que se
desarrolla en la industria nuclear. Los reactores nucleares funcionan
porque el uranio se distribuye geométricamente por ellos, así que la
escultura y la ingeniería nuclear tienen mucho en común.

Es usted muy perseverante.

EL ARTE PUEDE HACER COMPRENSIBLE LA TECNOLOGIA NUCLEAR

Je, je, je. Mi búsqueda es utilizar la tecnología más avanzada del
momento para aplicarla al arte. El arte es una forma de hacer las cosas
comprensibles, así que el arte puede hacer más comprensible la
tecnología nuclear; y si la gente comprende, tomará decisiones
adecuadas. Nos guste o no, el futuro será nuclear.

¿Qué fue de usted?

Volví a Seattle a los 56 años y sigo persiguiendo la transmutación.

No entiendo que no le subvencionen.

Yo tampoco, je, je, realmente con un simple proceso nos ahorraríamos
esos peligrosos cementerios y en su lugar tendríamos arte.

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Auténtico


Tengo 65 años. Nací y vivo en Seattle (Washington). Estoy divorciado.
Fui a una escuela privada de arte y soy el único individuo con licencia
para trabajar con materiales radiactivos. Utilizo la ciencia como
herramienta para mi arte. He votado a Obama. Soy ateo

Singular, humilde, delgaducho, desdentado, pelo azul, sentido del humor
y actitud de niño, pero sobre todo más perseverante que el Pentágono. Su
propuesta artística consiste en transmutar el uranio: convertir los
residuos radiactivos en materia inerte para hacer esculturas. Esa
convicción ha hecho de su propia vida una obra de arte. Pasó por
Barcelona para exponer su propuesta en el festival The Influencers. Para
conseguir su propósito se trasladó a la reserva nuclear de Hanford,
donde vivió diez años estudiando y aprendiendo de la singular comunidad
nuclear: "Los ingenieros que construyen los reactores son los artesanos
de más alto orden". Acord siempre ha vivido de sus dibujos y esculturas.

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IMA SANCHÍS - 09/02/2010 - La Vanguardia


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