La esquizofrenia y el trastorno bipolar

 

Enero 2009



La esquizofrenia y el trastorno bipolar: ¿dos caras de una misma moneda?

* Dos estudios constatan que ambos comparten elementos anatómicos y
genéticos

SEMEJANZAS ENTRE LAS DOS PATOLOGIAS

MADRID.- Desde que el psiquiatra alemán Emil Kraepelin estableció la
dicotomía entre esquizofrenia y trastorno bipolar hace más de 100 años,
han sido muchos los estudios que han tratado de determinar si ambas
enfermedades son en realidad un sólo trastorno con raíces genéticas
comunes. Dos nuevos trabajos, uno de ellos español, exhiben las
semejanzas entre dos patologías psicóticas: tanto desde el punto de
vista de la anatomía del cerebro, como desde el aspecto genético.

Uno de los trabajos lo publica hoy en la revista 'The Lancet' un grupo
de investigadores dirigidos por Paul Lichtenstein (del Instituto
Karolinska). Entre 1973 y 2004 se analizaron los datos de más de nueve
millones de personas (el equivalente a la población actual del país
nórdico). De ellas, casi 36.000 tenían esquizofrenia y otras 40.000
sufrían trastorno bipolar.

COMPARTEN UN 63% DE LA CARGA GENETICA

Al analizar las relaciones de parentesco de estas personas (que
pertenecían a dos millones de núcleos familiares diferentes), los
investigadores han confirmado que ambas patologías comparten un 63% de
la carga genética. "Una cifra algo superior a lo que se sospechaba",
señala a elmundo.es el doctor Jerónimo Saiz, jefe de servicio de
Psiquiatría del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, que reconoce que hasta
ahora ya se sabía que "entre ambas psicosis hay cierto solapamiento".

Concretamente, han observado que los familiares de primer grado de
pacientes con alguno de los dos trastornos tenían hasta nueve veces más
riesgo de desarrollar esquizofrenia y ocho veces más de sufrir trastorno
bipolar que la población general. La carga genética se mantenía elevada
incluso cuando se trataba de hermanos sólo de madre (3,6 veces más
riesgo de esquizofrenia y 4,5 veces más de ser bipolares) o de padre
(2,7 y 2,4 veces mayor riesgo, respectivamente).
¿Unirlos definitivamente?

EL RIESGO GENETICO

"Esto confirma que si tienes un hermano con trastorno bipolar, tienes
mayor probabilidad de desarrollar esta psicosis; pero también existen
más probabilidades de sufrir esquizofrenia. Porque ambas tienen un
riesgo compartido", explica Eduard Vieta, coordinador del área de
trastorno bipolar del Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud
Mental (CIBERSAM).

Lo que él se pregunta, como hacen en un comentario en Lancet Michael
Owen y Nick Craddock (de la universidad británica de Cardiff), es si
esta evidencia debe traducirse de alguna manera en la clasificación de
enfermedades mentales que actualmente se utiliza para diagnosticar a los
pacientes.

A juicio de Vieta, es mejor mantener la distinción de ambos trastornos
en la clínica "hasta que tengamos unos marcadores genéticos claros". De
momento ya se sabe que hay al menos cuatro genes que están replicados
tanto en la esquizofrenia como en el trastorno bipolar; "aunque se trata
de rasgos genéticos que indican únicamente una mayor vulnerabilidad, no
tienen utilidad clínica de momento", aclara Vieta.

Los editorialistas, por su parte, sí se muestran más partidarios de unir
ambas en una sola, tanto en la clasificación internacional de la
Organización Mundial de la Salud (OMS), como en el Manual de Trastornos
Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría (DSM).
Menos materia gris

Por su parte, el trabajo español llevado a cabo en el Hospital Gregorio
Marañón (Madrid), en colaboración con el Centro de Investigación
Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM) y Hospital Niño Jesús
(también en la capital), ha permitido a los científicos corroborar que
la mayoría de los adolescentes que sufre un primer brote psicótico
(comportamiento extravagante, delirios, alucinaciones, alteraciones en
la afectividad entre otros signos) tiene un menor volumen de materia
gris (sustancia del cerebro donde se concentran las neuronas) que los
chicos sanos.

Los investigadores contaron con la participación de 70 pacientes de
siete a 18 años que fueron estratificados en tres grupos: esquizofrenia,
trastorno bipolar y otras psicosis que no se encuadran en ninguna de las
anteriores, tal y como recoge la revista 'Journal of the American
Academy of Child and Adolescent Psychiatry'.

A todos ellos, y a otros 51 voluntarios sanos, se les realizó una prueba
de imagen, morfometría con voxel, para estudiar el cerebro en su
conjunto. Dicho test "facilita la visualización de cambios en cualquier
región del cerebro por pequeña que sea", explica a elmundo.es Joost
Janssen, autor principal de la investigación y miembro del Laboratorio
de Imagen Médica, Medicina Experimental y Cirugía del Gregorio Marañón.

MENOS MATERIA GRIS

La prueba demostró que tanto los afectados de esquizofrenia como los que
padecen trastorno bipolar tienen menos materia gris "en el giro medial
del lóbulo frontal, que está implicado en funciones cognitivas, en
comparación con los chicos sanos", puntualiza el investigador.

Janssen insiste también en que "todavía no sabemos si la pérdida de
materia gris se debe a la propia enfermedad o no. Nuestro hallazgo sólo
es una pieza más para conocer los rasgos comunes de las enfermedades
psicóticas".


16/01/2009 01:12 (CET) / MARÍA VALERIO | PATRICIA MATEY
Imagen de portada de Fernando Aguiar


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