Defensas naturales contra el cancer

 

Mayo 2008



David Servan-Schreiber, psiquiatra y neurólogo
"Poseemos defensas naturales para luchar contra el cáncer"

LA MANERA OPTIMO DE LUCHAR

46 años. Vivo entre París y Pittsburgh, donde soy profesor en la
universidad. Divorciado y con un hijo. Creo que todos los estamentos de
la vida, desde lo mineral hasta lo vegetal, están conectados, y que esa
conexión va más allá de lo material. Me preocupa el medio ambiente

Usted era un joven triunfador…

... Que descubrió que ser un reconocido neurocientífico y psiquiatra de
31 años no te protege del cáncer.

¿Cómo se enfrentó al tumor cerebral?

Desde mi posición de médico tenía una ventaja: podía investigar en
profundidad la literatura médica para encontrar la manera óptima de
luchar.

TODOS TENEMOS CELULAS CANCERIGENAS

¿Lo más importante que descubrió?

Que todos tenemos células cancerígenas en nuestro cuerpo pero sólo uno
de cada tres morirá por el desarrollo de la enfermedad.

Glups.

TODOS POSEEMOS DEFENSAS NATURALES

Todos poseemos defensas naturales para luchar contra ellas. La aparición
de la enfermedad no es más que el incremento desmedido de los agentes
que facilitan el crecimiento del cáncer enfrentado a la disminución de
los agentes inhibidores del cáncer, ambos se encuentran en nuestro
cuerpo.

¿Qué le salvó la vida?

En primer lugar, la medicina tradicional: yo he vivido dos operaciones y
he pasado por tres meses de quimioterapia. Pero parece que olvidemos que
antes, durante y después debemos potenciar los mecanismos naturales que
nuestro cuerpo posee para luchar contra el cáncer y prevenirlo.

LA DISPOSICION DE LA MENTE

Usted sostiene que en el cáncer desempeña un gran papel la actitud
psicológica.

Los aspectos psicológicos son parte de la barrera inhibidora o de los
agentes que lo facilitan; pero no creo que tenga un nivel de
participación mayor que la contaminación ambiental, la mala
alimentación, la falta de ejercicio físico... Fíjese en este
experimento.

LAS QUE MEJOR SE ENFRENTARON AL CANCER

Ratas.

Sí, a las que se les injertó un tumor agresivo. El 54% de las que fueron
dejadas a su aire pudo protegerse del tumor. De las que fueron sometidas
a descargas eléctricas que les provocaban una sensación de desesperanza
e intranquilidad, sólo se salvó el 23%. Un tercer grupo aprendió a
detener las descargas apretando un botón y resultaron ser las mejores a
la hora de enfrentarse al cáncer.

¿Conclusión?

Hay un estrés malo, que conlleva una desesperanza que te imposibilita
luchar contra la enfermedad; y hay un estrés positivo, que te hace
desarrollar una serie de defensas. O sea, que la cuestión no es si
tenemos o no estrés, sino la actitud a la hora de enfrentarnos a los
problemas, y esto es algo que cualquiera de nosotros es capaz de
aprender.

COMO CAMBIA LA VIDA

¿A usted de qué le ha servido el cáncer?

Mi vida es ahora mucho más sana que antes, y me encantaría que la gente
aprendiera a mejorar su nivel de salud sin necesidad de tener que
desarrollar un cáncer.

¿En qué se equivocaba?

Entre otras cosas, comía como cualquier norteamericano. Creía que todos
los alimentos, pinturas, limpiadores del hogar, cosméticos y plásticos
que podía comprar en un supermercado eran suficientemente seguros, y he
descubierto que no es así, que muchos de ellos contribuyen a aumentar
los agentes que favorecen el desarrollo del tumor.

EL ASUNTO DE LA DIETA

¿Qué debemos saber?

Las proteínas animales contribuyen al crecimiento del cáncer. La mayoría
de los agentes químicos que ayudan en la lucha contra el cáncer están en
los vegetales, la verdura y la fruta, y en especias como la cúrcuma, el
tomillo, el romero, la albahaca y el té verde.

En los colegios, los niños siguen tomando tres veces a la semana carne.

Se encuentra el mismo nivel de proteínas en la soja, el tofu y en las
lentejas o las alubias mezcladas con cereales. El fondo mundial de la
investigación contra el cáncer recomienda comer 300 gramos de carne a la
semana, pero comemos esa cantidad al día.

LOS PESTICIDAS

La fruta está llena de pesticidas.

Sí, y sabemos con certeza que muchos pesticidas provocan cambios
hormonales, llegan a cambiar el sexo de las ratas. Y cuando una mujer
desarrolla cáncer de mama o un hombre de próstata, la primera medida es
que no reciba ningún tipo de hormonas.

Vaya, entonces estamos atrapados.

Lo ideal es la comida orgánica; sin embargo, hoy por hoy, el
conocimiento científico que tenemos indica que es mejor comer brécol con
algún residuo de pesticida que no comerlo, porque contiene agentes
químicos importantes en la lucha contra el cáncer.

La comida orgánica es carísima.

Cuando los consumidores exijamos que los alimentos no tengan
contaminantes, las prácticas agrícolas cambiarán y los precios bajarán,
como podemos ver en Alemania.

¡Pero ni siquiera sus colegas dan importancia a lo que está diciendo!

¿Quién diablos va a pagar un estudio sobre la diferencia entre el brécol
con y sin pesticidas? Nadie posee una patente del brécol, y quienes
investigan y ejercen mayor presión sobre los médicos son las empresas
que patentan medicamentos.

¿Y qué me dice de las grasas Omega 6?

Que estimulan la inflamación y el crecimiento celular; se encuentran en
el aceite de girasol y el de soja, presentes en toda la comida envasada
y la bollería; y en el ganado, y sus derivados (huevos, leche), y toda
la carne animal que se alimenta con maíz y soja.

DAR ALGO A LOS DEMAS

Qué más.

Una de las fuentes más poderosas de energía a la hora de enfrentarnos al
cáncer son nuestras relaciones, también hay estudios sobre eso.
Personalmente, me di cuenta de cuán importante era, para que mi vida
tuviera sentido, dar algo de mí a los demás.

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En propia carne

Era un joven triunfador, aunque a su padre, un conocido político y
pensador, todo le sabía a poco. A los dos años ya sabía leer y escribir,
pasó la selectividad con 16 años y en tres años terminó la carrera de
Medicina. Era el responsable de uno de los centros de investigación
médica dedicados al estudio de neurociencia cognitiva clínica más
importantes del mundo. "Vivía inmerso en el estrés". A los 31 años le
diagnosticaron un tumor cerebral; tras someterse a los tratamientos
médicos convencionales, sufrió una recaída y decidió investigar a fondo
causas y terapias complementarias. Así nació Anticáncer, una nueva forma
de vida (Espasa), número uno en la lista de superventas internacionales.

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IMA SANCHÍS - 28/05/2008 - LA VANGUARDIA



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